Mi querida Cuñadita

Había sido aceptado en la Facultad de Ingeniería Civil y mis amigos de la cuadra habían organizado una salida a una disco para festejar mi despedida a la lejana capital, para esos días teníamos nuevos vecinos ya que cerca de mi casa se había mudado apenas una semana atrás una familia del interior del país, donde la única hija era Elena, una simpática morena clara, de alegres ojos negros y cejas pobladas, labios algo gruesos y no muy alta, pero con sus 18 años, manejaba unas caderas con nalgas espectaculares y unas piernas gruesas pero muy bien formadas, su pecho era mediano pero firme, sin ser una belleza tenia muchos argumentos que me gustaron, por lo que trataba de hacerme el encontradizo y meterle conversación y creo que le simpatizaba ya que era muy atenta conmigo, porque a mis 19 años y fútbol 3 veces a la semana tenia un cuerpo firme y atlético. Hable con Olga mi amiga de siempre y le pedí que la invitara para ese sábado que era mí despedida.

Cuando llegamos encontré ya parte del alegre grupo y busqué con la vista a Elena, la vi de pie al lado de una mesa con Olga y otros amigos hablando y riéndose, tenia una falda negra y una blusa roja, tan pronto llegué me pasaron un vaso con ron y cocacola (cuba libre) y me ubiqué al lado de Elena, nos saludamos de beso y me dice,

-“ Mario te vengo acompañar un rato solamente y me debo ir temprano porque mis padres no los conocen a Uds., solo tengo 3 horas de permiso y no tomo casi licor porque no estoy acostumbrada, pero por ser por ti, haré la excepción”.

Nos tomamos unos tres tragos pero tuve la precaución de aumentar la dosis de alcohol en su vaso y noté que estos estaban haciendo su efecto por momentos, cuando todos salieron a bailar dije,
-“Bueno aprovechemos el poco tiempo, pues no sé cuando te vuelva a ver”,

La tomé y salí a la pista, era una música tropical suave, siempre me consideré un buen bailarín pero Elena lo hacia mejor, me pegué a su cuerpo y ella al mío y nos deslizábamos bien sincronizados, al rato me dice,

-“Tu novia debe estar encantada contigo, por tener a un futuro ingeniero y que además bailas delicioso, podría bailar contigo toda la noche”.

-Le dije, ” Si tuviera una novia querría que fuera tan linda como tú, y que bailara así”.

Se apretó a mi pecho y yo junté mi pelvis a sus caderas, al momento mi verga comenzó a reaccionar, pensé que debía aprovechar el momento además si se molestaba mucho no me importaba total al otro di viajaba y no la volvería a ver por mucho tiempo, decidí dármelase de aventurero y con calma fui acercando mi endurecido instrumento al centro de sus piernas, ella lo sintió solo me miró y se apretó más, con la oscuridad del lugar y animado por los tragos bajé mis manos hasta sus nalgas y la apreté contra mí, ahora sí la barra entró en contacto directo con su chocha, puse mis dedos sobre la raja de sus nalgas y ella hizo lo mismo halando mi culo, comenzamos a frotarnos y le levanté la cara y traté de besarla pero me desvió la cara, insistí y la besé en los labios, me respondió abriendo la boca y yo introduje mi lengua sus labios y su saliva me sabían delicioso. Seguí agarrando sus preciosas esferas traseras y cuando quedó de espaldas a la pared y nadie veía mi accionar metí mi mano dentro de su falda y sobé sus glúteos sobré el calzón de algodón, ella frotaba sus caderas contra mí y decidí meter mi mano dentro de su panty y directamente entré en su raja trasera, sus nalgas eran grandes pero firmes, las toqué a conciencia, baje mis dedos siguiendo el surco de su raja y alcancé a tocar se agujero posterior y quise pasar mi dedo central hasta la parte trasera de la vulva, alcancé a tocar unos pelos pero su voz me alertó,

– “Cuidado nos pueden ver, no seas impaciente espera para mas tarde”.
La música llegó a su fin y nos reunimos con los otros amigos, yo disimuladamente olí mi mano, que fragancia tan contradictoria, el acre olor de su recto tenia un mensaje sexual intenso. Seguimos charlando hasta que Elena se paró de la mesa y dijo,

– “ Me disculpan pero Mario me va acompañar a casa porque se me acabó el permiso”.
Salimos hacia su casa caminando intercambiando besos y caricias y cuando llegamos a su puerta, la abrió en silencio y en voz baja me dijo,
– “Mis papas duermen en el segundo piso, entra para que nos despidamos mejor”.
Entramos a la sala que estaba oscura, solo el resplandor del farol de calle que entraba por una ventana nos daba idea de nosotros, nos abrazamos y comenzamos a besarnos con pasión, metió su lengua hasta adentro, mientras yo manoseaba sus nalgas, metí mi mano bajo su falda y fui directo a su vulva, toqué sus pantys y estaban húmedas, se sentía abultada su vulva introduje mis dedos dentro de los calzones y sentí su peludo monte, separe los vellos delanteros y coloque mi dedo del corazón en su grieta que manaba líquidos, me agache levanté su falda y comencé a besar sus muslos y pasé a la chocha abriendo espacio un por lado del calzón, pero era incomodo, ella misma se los bajo hasta medio muslo y entonces metí mi cara en el velludisimo cojín, lamí y chupé hasta que ella tomó mi cabeza la presionó contra su concha mientras mi lengua giraba sobre su pepita, empezó a gemir en silencio y aumenté su presión de su vulva contra mi boca, abrió las piernas y me comí toda su chocha, lamí rápido y con fuerza, se derramó en mis labios, fue un orgasmo que necesitaba gritar pero se aguantó, me levantó y me besó, mis labios untados de sus líquidos también me confirmaron su derramada, ya la verga pedía liberación, me levanté y la saqué, estaba dura y caliente, Elena la tomó con su mano y comenzó a pajearme,
-“ No pensé que fuera así de grande, es la primera vez que toco alguna, pero mis amigas me han contado algo de cómo se hace”, no me importaba cuan inocente fuera asi que la deje que iniciara su labor.
No lo hacia del todo mal ya que al momento tomó el ritmo de una paja. Luego se agachó y la colocó en sus labios me lamió el glande y ahora sí comenzó a chuparla torpemente y me lastimaba con sus dientes, en las sombras podía ver mi picha como entraba en su boca, me sentí venir por lo que se la saqué y le dije,
-”Te la quiero meter en tu chocha, estas mojadisima”, pero respondió
-“Lo siento pero soy virgen pero puedes ponerla entre los labios de mi chocha y sobarte sin meterla, pero no te derrames encima de mí”,
Levanté su falda y se entreveía el peludo moño de pelos entre sus piernas, ella tomó mi verga y la colocó entre sus labios menores, yo inicié un suave deslizamiento lubricado por sus jugos, con mas confianza metió un poco la cabeza en su vagina, pero con su mano no me dejaba seguir mas adentro controlando la penetración, sentía la caricia de su almeja sobre mi glande hasta que me comenzaron a llegar los espasmos, se la saqué un poco y disparé mi leche en sus pelos y muslos, en mi éxtasis empujé una silla que se cayó y nos asustó, rápidamente guarde mi polla aun goteante, y ella subió su calzones, una luz del segundo piso se encendió, yo salí presuroso hasta la puerta, Elena me dio un rápido beso y salí corriendo para mi casa.
Mi viaje era temprano y me fui sin poderme despedir de mi aventura nocturna, llamé a los días con el propósito de comunicarme mas tarde con ella, pero a la semana próxima me comunicaron que se había mudado de improviso y no había dejado dirección ni teléfono, pasaron los años y culminé mi carrera de ingeniero e inmediatamente conseguí un buen cargo en una remota región para un proyecto vial y solo pude visitar a mis padres y hermanos en dos ocasiones para Navidad, por mi acenso a Jefe de Obras no pude asistir a ningún evento familiar, incluso mi hermano mayor que es militar me anunció su boda en otro punto muy lejano de mi base y no pude asistir, solo mandé mi regalo, habían pasado 5 años cuando finalizó el proyecto vial y debía regresar, lo cual coincidió con el traslado de mi hermano mayor a la capital ya que se había retirado de la milicia y estaba montando una empresa de seguridad con un socio. Hablé con él por telefono y le confirme mi traslado y la necesidad de su ayuda para buscar vivienda, generosamente me ofreció su casa mientras conseguía para donde mudarme, lo cual agradecí enormemente.
Me fue a recibir al aeropuerto comentándome como le había ido de bien en el nuevo negocio y lo bien que se llevaba con su esposa, cuando llegamos a una cómoda y bien mantenida casa, salió a recibirnos mi cuñada, mi sorpresa fue mayúscula, la esposa de mi hermano era la misma Elena que había conocido, ella también se sorprendió, pero no dejó traslucir ninguna emoción, nos presentaron y la besé en la mejilla con todo respeto, mi nueva cuñada era una impactante mujer de 27 años, mas maciza que la adolescente que conocía, mas culo, mas tetas, mas hembra. La velada transcurrió comentando anécdotas familiares y la única alusión la hizo mi hermano, que comentó que Elena había vivido corto tiempo en nuestra ciudad pero ni ella ni yo comentamos nada al respecto, no retiramos a dormir con una mirada cómplice.
Por la mañana bajé ya vestido a desayunar y Elena estaba en bata en la cocina, mi hermano ya había partido para su trabajo y le dije,
-“ No esperaba volverte a ver y menos convertida en mi cuñada, claro que me alegro que seas tu, porque reafirma el gusto de la familia por las cosas buenas”, a lo que me contestó,
-“Para que veas que sostengo también mis buenos gustos a través del tiempo, ya que tu hermano tiene muchas cosas parecidas a ti, te aclaro que cuando conocí a Ramón no sabia nada de la relación contigo, porque todo fue coincidencia dado que fue en otra ciudad bien lejana, con el tiempo y uniendo razones e ideas fue que supe que eran hermanos, lo confirmé con fotos familiares pero decidí no comentar nada y esperar a volverte a ver para aclarar las cosas, pero espero que mantengas en secreto nuestra única, como decirlo, ja, ja, entrevista, lo cierto es que me gustabas mucho y los tragos de esa noche hicieron el resto, me da algo de vergüenza el recordarlo y para que te enteres los únicos hombres con que tenido relaciones sexuales han sido tu hermano y tú esa vez”.
A lo que respondí, – “Tranquila es nuestro secreto, Ramón nunca se enterará de ese delicioso momento, total con tanta oscuridad que habia no pude realmente ver mayor cosa, asi que no sé de lo que me perdí”.
Se levantó y su bata revelaba lo contundente de sus formas dejándome con una emoción truncada, al ver sus piernas torneadas y su firme culo entrando a su alcoba.
Pasaron cuatro días y nos mantuvimos dentro de los cánones de relación de cuñados, conversábamos lo necesario, salíamos con mi hermano a buscar mi nueva vivienda, todo normal, encontramos casa una adecuada y quedaron a prepararla para entregarla en una semana, pero al quinto día decidí hacer pereza y me quedé en cama leyendo en interiores, como a las 10 a.m., entra sorpresivamente al cuarto mi cuñada, solo tenia una toalla pequeña y al verme se sorprende y me dice,
-“Disculpa pero pensé que habías salido y creí que estaba sola en casa menos mal que no salí desnuda, solo entré a buscar champo a tu baño”, la pequeña toalla apenas tapaba sus encantos, se quedó parada en la puerta, yo entré al baño a sacar el champo estaba solo en slips y que marcaban mi bulto, vi que hacia ahí dirigió su mirada y me comentó,
– “ Aun conservas tu cuerpo en forma”,
A lo que contesté, “Tu también te ves muy bien, Lástima que esa sala estaba tan oscura esa noche que no pude ver lo que quería y siempre me he preguntado como realmente eres, pero lo que veo ahora es muy bueno”
El estar en ropa íntima y conversando le daba al momento un tinte erótico, ya que mi bulto se comenzó a levantar marcadose la cabeza claramente.
-“Gracias, eres muy galante, pero el hecho de ser mi cuñado no te obliga a decir mentiras, no estoy tan delgada ”.
-“No son ningunas mentiras, desde que llegué he tratado de reconstruir esa noche, y recordar ese cuerpo tuyo y compararlo con el de hoy, estas solo un poco más nalgona pero te sienta bien”
-“Bueno ya tenemos un secreto entre nosotros, si de veras me quieres ver el cuerpo, te daré la oportunidad, me vas a ver pero solo un instante y ya, para que no te lo preguntes mas, te advierto que no tengo brasier”,
Se abrió la toalla y me reveló su cuerpo que tenia solo un pequeño panty, sus senos erguidos rematados por pezones oscuros con puntas paradas, su estomago plano y su vulva abultada de la que se veían unos vellos que salían por sus lados, cerró rápidamente su toalla y salió para su cuarto, me dejó con la verga medio parada.
Pense que era el momento de aclarar ciertas dudas, llegué a su puerta y toque, un “Sigue” autorizó mi entrada, entré a su cuarto estaba en la puerta del baño con la toalla solo por delante y le dije,
– “Creo que solo me presentaste la mitad de lo tuve esa noche, no te parece que falta mucho todavía”
– “Bueno, estas muy curioso, eres mi cuñado pero también has sido otra cosa y creo que por hoy te quitare la inquietud, pero solo eso”
Se quitó la toalla y estaba totalmente desnuda, su peluda vulva con pelo negro y brillante resaltaba en su magnifico cuerpo, pasó su mano por su estomago plano, la bajó hasta su mata de pelos y se los haló, eran algo largos, jugó con ellos retorciendo un rizo, giró lentamente y me permitió ver sus grandes nalgas, mi verga de dilató dentro del pequeño calzoncillo y me dijo,
“Satisfecho, con la demostración?” y cerró la puerta del baño.
Iba a regresar a mi cuarto frustrado pero al instante la puerta se abrió nuevamente, en el marco de la puerta totalmente desnuda estaba mi cuñada, se veía en todo su esplendor de hembra y me dijo” Sabes, con esa oscuridad yo tampoco me acuerdo de ti, me quieres mostrar lo que usé por un momento”,
La petición me extraño pero me alegró, me bajé el calzoncillo y apareció mi verga distendida y endurecida,
-“Es como la recordaba, pélate la cabeza” me dijo,
Con la mano corrí mi piel y salió la cabeza hinchada y empecé a pajearme lentamente frente a ella, yo le dije,
-“Me gustaría verte agachada, esa es una perspectiva que deseo conocer”
-“No hay problema, con la familia hay que tener ciertas consideraciones especiales”, me dijo con un tono jocoso y una mirada maliciosa
Salió del baño y se apoyó en la esquina de la cama inclinando su cuerpo a 90 grados y pude ver su raja, sus labios peludos, por lo que me aventure a decir,
-“Me permites abrirte las nalgas, quiero verte bien adentro“,
-“Yo te muestro lo que quieras pero yo misma lo hago”, se agachó del todo y abrió sus nalgas con ambas manos, apareciendo su anillo anal, el oscuro agujero estaba un poco dilatado. Era hermoso su amplio culo en pompa y la mata de vellos negros a medio metro de mi vista,
-”Quédate así te ves preciosa, puedes abrir un poco mas?” mi cuñada tomó sus hirsutos labios con los dedos y los abrió, vi la entrada de su vagina, yo seguía pajendome y sentí la llegada de mi leche, apunté a su raja, las dos primeras descargas cayeron en sus nalgas y espalda, ella trató de quitarse volteándose, pero dirigí mi próximo chorro a su costado y el ultimo con toda intensión a su cara que salpicó sus mejillas, el resto se derramó sobre el tronco.
-“Mario que es eso, yo en ningún momento te autorice a llenarme de semen, solo era para satisfacer tu curiosidad, mira como has vuelto, que forma de votar leche”.
-“Es que no pude aguantarme, estoy tan arrecho que necesitaba descargarme y es que tienes un culo precioso, pero no tenia programado derramarme sobre ti, déjame y te ayudo a limpiar ese desastre que causé”.
Con la toalla limpié su espalda, agachado pasé a sus nalgas y dado que la leche estaba rodando entre sus glúteos, se los abrí y metí la toalla, le pedí que se abriera las nalgas y pude tocar su hueco negro, pasé las manos por sus labios velludos y mi verga comenzó a pararse nuevamente. Me levanté y limpié sus mejillas que tenían semen. Al quedar enfrente ella me quitó la toalla y me dijo,
-“Yo te limpio, quedaste también mojado, hasta en tus huevos cayó ”
Tomó mi verga y suavemente me limpió la cabeza aun goteante, descubrió el glande con dedos, siguió sobándomela, limpió mis bolas y miraba con curiosidad el palo que ya estaba durisimo.
-”Me provoca chupártela nuevamente pero ahora eres mi cuñado, no sería correcto, mejor mantengamos las cosas así de tranquilas para evitar problemas familiares”.
-“Si te provoca metértela en la boca por mi no hay problema, total no es algo que no hallas hecho, yo sé cual es mi posición como tu cuñado, no pretendo quitarle la esposa a mí hermano, pero me gustaría ver como me la mamas porque desde esa noche solo tengo la visión de una sombra comiéndose mi pene”.
-“Realmente lo que quiero es reconocer tu sabor por una vez y un momento porque de verdad ya no me acuerdo”,
Lamió la punta de la cabeza que tenia una pequeña gota de semen lo saboreo y se metió solo el glande en la boca y le dio unas tres chupadas.
-“Tienes muy buen sabor y está duirísima, sabes que la voy aprobar entera” y ahora si pude ver como desaparecía en su boca todo el tronco, la metió en sus tres cuatas partes y, la sacó un poco e increíblemente volvió a metérsela todita hasta llegar a la base mis pelos tocaban su nariz, Elena era una chupadora de primera, se la sacó y le dio un par de chupadas mas y me dijo,

-“Listo ya gastamos nuestra natural curiosidad por lo que no vimos esa noche, asi que por ser lo mejor dejemos estas cosas en el olvido, Ramón puede darse cuenta o nos gusta demasiado y ninguna de las dos cosas es aconsejable, me voy a bañar así bajo mi temperatura”
Me dio la espalda dejándome con la verga parada mientras veía como su culo se movía al alejarse, llegó hasta la puerta del baño y se giró diciendo,
-“Tu sabes que es lo mejor para los dos, verdad?.
Yo le contesté, “creo que aun falta algo, tu probaste el sabor de mi verga pero yo no sé a que saben tus jugos, es justo que tenga la misma oportunidad, no te parece?.

Ella lo pensó un poco y me dijo, -“Creo que tienes razón, es justo que me la pruebes, así que acuéstate que tendrás la oportunidad de saborear mi vulva con tu boca”,
Tal como me indicó me acosté en su cama boca arriba, mi verga rígida apuntó al techo mientras Elena se subía, colocó sus piernas al lado de mis hombros y comenzó a bajarse, agarre sus nalgas y detuve su descenso para observar en detalle, vi la hirsuta mota con sus gruesos labios morenos bordeados de largos pendejos humedecidos por los líquidos que bajaban desde sus labios internos, abrí con mis pulgares los labios menores y miré su gruta vaginal empapada, tanto jugo me dio una idea de su nivel de arrechera y mas atrás su oscuro ano con cortos vellos alrrededor, levanté mi cara para el encuentro con su chocha, saqué mi lengua y la posé sobre su clítoris, lamí sus labios interiores, tomé una gota de su jugo que rodaba, estaba algo ácido y seguí con mi lengua trapeando el moreno canal hasta llegar al hueco trasero y lo besé, me apartó las manos y terminó sentándose en mi cara, su mata de pelos se topó con mi nariz y abrí mi boca abarcando labios y pelos, su olor a culo entusiasmado tenían mi picha al límite de la tensión, Elena pasó una mano hacia la picha y comenzó a acariciármela, subiendo y bajando mi prepucio, mientras yo ávido chupaba su vulva que manaba flujos cálidos regando mi cara con su esencia.
-“Chúpame esa chucha con fuerza, Mario lámeme la pepita, estoy calientísima, si quieres mete tu lengua en mi culo, perdona mis vulgaridades pero me pusiste muy arrecha”, decía mientas que casi con rudeza frotaba sus labios contra mi lengua que permanecía afuera vibrando sobre su clítoris, su movimiento alternativo subía su pelambre por encima de mi nariz, dejándome sin respiración, era una actitud totalmente obscena, yo con las manos en sus nalgas trataba de regular el ritmo. Avanzó su culo y mi cara fue sepultada por ese par de grandes nalgas que tanto me excitan, lamí ahora su agujero anal hasta que me aguantó la respiración, me tocó empujar sus nalgas para poder inhalar, tomé aire y me sumergí de nuevo entre sus tapas apoderándome del ano que por la succión ya sobresalía.
De pronto se levantó y me dijo “ Me dijiste que no era justo te impidiera saborear mi chocha puesto que te había mamado tu polla, pues tu has derramado tu leche sobre mí, ahora es mi turno de tener la misma justicia y untarte mis jugos, me voy a sentar sobre tu verga asi que siéntate en el borde de la cama, te voy a cabalgar por primera y última vez, asi que puedes enterrarme tu polla, sabes que es idéntica a la de tu hermano”
Me acomodé en la esquina de la cama y mi cuñada se colocó de frente a horcajadas sobre la picha endurecida, con su mano la colocó en la entrada y se dejó caer hasta que sus nalgas se apoyaron en mis muslos, metió una mano entre nuestros pendejos que estaban unidos y abarcó con sus dos dedos la base del trozo que invadía su caverna.
-“Uff!!!… Estoy clavada hasta la matriz, siento la cabeza de tu pene en el fondo de mis entrañas, jamás pensé tener la verga de mi propio cuñado ensartada en mí chucha, está riquísima!! ,… Te voy a pedir algo, mete tus dedos en mi chiquito es algo que me motiva”.
Pasé la mano entre sus nalgas y localicé su agujero y empuje con el dedo del corazón, por la humedad pude entrar dos falanges sin problemas e inicié un masaje rotatorio, un dedo mas acompañó al solitario intruso y en segundos fueron tres los que ampliaron su hoyo, con los tres dedos clavados empezó a subir y a bajar, mi verga entraba y salía con gusto de la hasta ahora exclusiva raja de mi hermano. Su orgasmo anunció su llegada un ruido parecido a un gruñido semisalvaje y sus uñas en mi espalda era el preludio de su éxtasis, buscó mi boca y nos besamos con furia aun con mi lengua dentro de su boca seguía gimiendo, se vino presionando sus nalgotas contra la base de mi verga donde se escurrían gotas de su néctar, y siguió metiéndola y sacándola ahora lentamente, sobre el garrote parado.
Elena en una subida se la sacó y me dijo, -“Ya que esta será nuestra última culiada, que sea bien completa para acordarnos con gusto, te voy a entregar lo que te faltó por probar la primera vez”
Ubicó mi glande en la boca de su ano y comenzó a sentarse, mientras me miraba a los ojos se sonreía,
-“Espero que te guste bastante, si tienes los mismos gustos de tu hermano, es fanático de mi chiquito”.
La miré a los ojos mientras la barra de carne continuaba su viaje al fondo de su intestino, cuando no hubo mas por meter, comenzó a rotar sus glúteos sobre mi ingle,
-“Pensaste alguna vez que volveríamos a estar en esta situación”,
-“Realmente nunca esperé volver a verte y menos a tener mi verga dentro de tu culo, pero estamos recuperando parte de esos momentos”.
Tomé una teta y me la metí en la boca, chupe su pezón, me comencé a mover entrando y saliendo del guante cálido que aprisionaba mi trozo y mi picha no pudo más y entró en erupción, los chorros de semen regaron sus heces en la oscuridad de su recto, mis espasmos cesaron, la besé en la boca y la abrace me quedé un rato con mi polla ensartada en su ano sintiendo el contacto de sus nalgas, ella luego se levantó en silencio y mi picha semiflacida y aun cubierta de semen salió de su interior, mi hermosa cuñada me había entregado lo mejor de si, me agache y besé su vulva, lamí sus peludos labios como un simbólico beso de despedida, aspire por última vez el aroma de su raja mientras mi cuñada me acariciaba el cabello, restregando su velluda intimidad contra mi cara, cuando su impresionante cuerpo se dirigió al baño y la puerta se cerró, entendí que a pesar de que no se volvería a repetir, no todo había sido tiempo perdido.

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