Ella de 19 y yo de 30
LES DEJO ESTE RELATO, EN LO PERSONAL ME ENCANTO CHEQUENLO Y OPINIEN.
Todo empezó porque mis padres tienen un negocio el cuál yo atiendo de vez en cuando…
Con esto de los negocios familiares pues hay que estar al pie del cañón para que siga funcionando, no prestaba mucha atención a las personas que iban a comprar ya que mi único interés era ayudarles a mis padres y bueno ellos me pagaban un dinerito que no estaba por demás en mi bolsillo, había muchos tipos de personas que iban niños, niñas, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad a todos les trataba de dar el mejor servicio posible, pero era innegable cuando llegaba alguna señorita, jovencita o señora bastante agradable, llámese guapa, bonita o escultural me ponía nervioso; en cierta ocasión llegó una mujer que por su semblante rondaba los 24 años (creo) con un escote que dejaba ver su enorme y precioso busto, no se de medidas pero a mi parecer se veían grandes tanto que no alcanzaría a cubrir unas con toda mi mano, pues bien esta chica llegó y empezó a pedirme las cosas y dejo posar su precioso busto sobre el mostrador del negocio no podía creerlo, lo malo de todo esto es que mi papá estaba también atendiendo y como soy algo reservado en ese aspecto con él no tuve más remedio que aguantarme las ganas de quedarme viendo embelezado ese hermosísimo busto.
Tal vez me estoy desviando un poco, sin embargo es solo una muestra de lo que puede pasar en la atención a clientes de cualquier lugar, y ahora entrando en tema; en alguna ocasión estaba solo atendiendo ya que mis padres habían salido a comer y se me junto la gente en ese momento, pues entre el toma y daca a las personas escuche una voz joven que me pedía unos dulces, apenas pude distinguir lo que me dijo ya que todos quería que se les despachara al mismo tiempo, trate de desahogar a todos y tuve que atenderla a ella no sin antes ver de reojo a una chica, delgada de tez morena clara y cabello ondulado y aunque vi rapidísimo alcance a notar un hermoso rostro y ya no pude ver nada más para seguir con mi trabajo.
Pasaron los días y en algunas ocasiones cuando me aburro salgo a ver quien pasa por la calle parándome afuera del negocio, sin duda pasa mucha gente y ahí fue cuando vi esa cara bonita y pude darme cuenta que no solo fue su cara sino todo lo demás traía una blusita un poco escotada pero ceñida al cuerpo, un pantalón de mezclilla ajustado que dejaba mostrar su esbelta y buena figura y lo que pudo terminar de fascinarme es que traía zapatos de tacón y que dejaban ver su piel entre los zapatos y un poco más arriba del tobillo, estaba comprando en uno de los negocios de enfrente iba con un chavo al parecer su novio porque la llevaba de la mano, la verdad no pude quitarle la vista de encima pero llegó gente y tuve que detener mi taco de ojo.
Desde ahí empezó mi obsesión por esta chica quería poseerla pero lo que me detenía un poco es que ni siquiera sabía su nombre, pero como en algunos casos las oportunidades eran muchas esta no iba a ser la excepción así que otro día ella iba pasando y alguien le grito María y dije ahora si ya por lo menos se su nombre así que llegó la hora de atacar.
Pasaron los días y ella seguía yendo a comprar pero lo malo era que siempre iba acompañada ya sea por un niño, su madre o alguna otra persona hasta que por fin algo sucedió que me dio la posibilidad de llevarla a mi cama, fue a comprar sus dulces como en algunas ocasiones suele hacerlo y al chico con el que iba le comento “¿Qué me vas a comprar?” y este respondió: nada, no traigo dinero, y ella dijo pues al que me de lo que le pida le daré todo, todo sin excepción y se me quedo viendo a los ojos, no supe que hacer, sin embargo mi mente empezó a trabajar a mil y empecé a planear mi siguiente movimiento.
Así que empezaría mi casería.
Llegó el miércoles día de tianguis por el lugar donde vivo y como esos días las ventas están un poco flojas decidí salir a ver quien pasaba, dos que tres saludos a las personas que me conocen y finalmente vi a una mujer bastante apetecible que se acercaba no le mire la cara hasta que se acerco más y efectivamente era ella “Maria” se metió al negocio y la salude muy cortésmente…
– Hola, buenos días ¿en que te puedo servir?
- Mmmm quiero un par de paletas y gomitas de azucar.
– Aquí tienes ¿algo más?
- Dejame ver
– Te recomiendo estos dulces de tamarindo saben muy ricos
- ¿En serio? ¿Ya los probaste?
– Si. (Me intimido con esa pregunta, pero me puse firme para no titubear)
- Siempre te veo ocupado ¿tienes novia?
¡Ah caray! esa pregunta me dio mucho en que pensar, la verdad es que si tenía compromiso pero ¿como negarle la felicidad a otra persona y más con esas cualidades?
– No para nada y ¿tú?
- Tampoco.
– ¿Cómo te llamas?
- María…
Y así empezó esto, eso si no soy un don Juan pero cuando me propongo algo no me detengo hasta que lo consigo, así que todo empezó regalándole unos dulces, después me la encontraba en la calle y cuando iba sola le invitaba alguna otra cosa, hasta que por fin me decidí invitarla a salir.
– Mmm ¿puedo hacerte una pregunta?
- Por supuesto
– ¿Tienes planes para el martes en la tarde?
- No ¿Por qué?
– Es que tengo un par de boletos que me regalaron de cortesía para ir a ver a Los Héroes del Silencio, no se si te agrade su música pero me gustaría que fueras conmigo, como ves ¿aceptas?
- Claro, por supuesto que si, me gusta mucho su música ¿no es broma verdad? ¿pero a que hora regresaríamos?…
Afinamos los detalles y tuve que pararme por primera vez enfrente de su mamá para pedirle permiso y que la iba a dejar en la puerta de su casa, obviamente ella no me presentó como su novio ni nada, algo que me agrado.
Llegó el día del concierto pase por ella y salió toda vestida de negro, pantalón de mezclilla entallado, un top negro y una chamarra de mezclilla del mismo color, eso si los tenis eran indispensable por cualquier eventualidad, así que nos pusimos en camino, entre charla y charla le hablaba como en otras ocasiones de sexo y la verdad como nos llevábamos muy bien nunca me lo tomó a mal y sus respuestas para su edad me sorprendían.
Empezó el concierto y el lugar estaba a reventar, estábamos de pie y los empujones estaban al dos por uno, yo le dije María sino te incomoda te tomaré de la cintura para protegerte solo si tu quieres, sino ya veremos como le hacemos. Ella no objeto mi petición así que la tome de la cintura y la verdad me sentí venir al tomarla, tenía una cinturita de avispa y roce ligeramente su trasero.
El concierto estuvo a todo lo que da desde el principio pero a la mitad de este me empecé a aferrar más a su cintura y ella me tomaba los brazos como aceptando mi movimiento, así que opte por respirar un poco sobre su cuello y coloque ligeramente mis labios lo cuál provoco que se estremeciera, no me lo dijo pero lo note por como se puso su piel y la sonrisa que broto de sus labios; empezó el jugueteo…
Viendo que no rechazaba mis movimientos decidí ir avanzado poco a poco para no fastidiarla y poder lograr lo que quería, así que fui rozando con mis labios sus orejas respirando primero ligeramente encima de ellas y frotándolas suavemente con mis labios, mis brazos estaban entretenidos abrazándola sin embargo mis manos querían algo más, así que empecé a bajar mis manos lentamente hasta llegar a su vientre y frotarlo suavemente, la verdad es que no importaron muchos los empujones, pero el éxtasis que empezaba a manejar con María y la música fueron una mezcla excepcional, lo que no había mencionado era que con la ropa que usaba se le notaba una V en la parte de su sexo que me volvía loco y aumentaba mi libido cada que la veía, pero ahora no solo la veía sino que la sentía por encima de su pantalón, solo manejaba el contorno de esa V marcada sin llegar a tocar su vagina lo cuál creo que le gusto más que si hubiera ido directamente a su sexo; nos las pasamos jugueteando de esta manera hasta que termino el concierto, eso si nunca intente besarla pero fue muy excitante.
Llegó el momento de irla a dejar a su casa, así que fuimos charlando todo el camino como si no hubiera pasado nada y al llegar a su casa me dijo:
- fue un concierto fantástico sobre todo por la compañía
Se acerco y me dio un beso entre la mejilla y los labios, claro que no objete nada al respecto y me despedí deseándole una bonita noche, la verdad al dejarla no pude dejar de pensar en ella y sobre todo imaginarme que me podía cenar ese hermoso trasero que tenía, ya que al juguetear con ella no solo pude comprobar que se le veía bien sino que también estaba firme y grande, justo para mi.
Seguimos con las salidas y con los jugueteos, hasta que una vez la invite a tomar un café, empezamos platicando acerca de su escuela, sus compañeros, familia, etc. Hasta que llegamos al punto del que ya era de cajón que tocáramos el tema del “sexo”, así que le pregunte:
– ¿Nunca has tenido relaciones?
- Pues la verdad no, algunas chicos con los que he andado es lo único que quieren pero a ninguno le he dicho que si y terminan botándome o los mando a volar.
– Pues es una lástima porque además de bonita eres muy inteligente, no saben de lo que se pierden
– Sin embargo creo que te has enamorado.
- No tampoco no he encontrado a mi media naranja.
– Sabes (y esto no se como se me vino a la mente tan rápido) me atraes mucho y no te ofendas pero me pones a mil cada vez que estoy cerca de ti
- Mmm esto es algo incomodo que te parece si pagas la cuenta y me llevas a mi casa.
– ¿?
No objete su petición pedí la cuenta y nos retiramos.
– Discúlpame si en algún momento te ofendí no fue mi intención.
- No te preocupes, la verdad es que sentí que todo mundo me veía de repente. Y sabes tu también me gustas mucho y me gusta como me tratas.
– ¿Es en serio o es una broma?
- Claro que es en serio tonto, me gusta como me tocas y como me respetas al mismo tiempo.
– Pues ya que estamos hablando sinceramente, quisiera hacerte el amor y que veas cuanto te aprecio.
- Tal vez aún no sea el tiempo y aunque yo quiero, a lo mejor es muy rápido.
– No te presiono solo quería que lo supieras.
Para lo anterior íbamos caminando por un parque que estaba cerca del lugar donde tomamos el café, no lo mencione pero en esta ocasión llevaba una faldita negra con tacones y medias negras, le gustaba vestir de negro y este atuendo además de hacerla ver bien era muy provocativo.
- No es eso, la verdad es que ahora con lo que me dijiste me has puesto caliente y no se que pensar.
– No te preocupes todo estará bien.
La tome de la cintura y la acerque hacia mi fundiéndonos no solo en un beso apasionado sino lleno de lascivia y de lujuria, examinamos cada parte de nuestras bocas con la lengua, nos fuimos hacia un lugar menos transitado y empezamos un faje cachondo de lo más rico yo la besaba con lujuria y desesperación al tiempo que recorría su cuerpo con ambas manos me detuve en uno de sus senos y empecé a masajearlo lentamente mientras que con la otra la puse en sus asentaderas los gemidos que empezaba a lanzar aunque leves confirmaban lo que me había dicho previamente ya estaba caliente, así que en uno de esos mmmmm que expreso ella baje ambas manos a su trasero y lo apreté fuertemente para juntarlo hacia mi cuerpo; mi falo ya estaba bastante rígido y ella lo sintió. Tome una de sus manos y la dirigí lentamente hasta mi miembro el cual empezó a recorrerlo a lo largo, mientras yo acariciaba el par de nalgas que me volvía loco, en ocasiones dejaba de besarla para besarle el cuello y sus orejas lo cual le desprendía con mayor facilidad los quejidos que tanto anhelaba escuchar por parte de ella, hasta que le susurre al oído ¿Quieres que vayamos a otra parte?
Ella me contesto asintiendo solo con la cabeza, pues no me lo dijo dos veces así que nos dirigimos a un hotel.
Aunque mis ansías eran muchas me las aguante para cuando estuviéramos en el cuarto. Así que nos dirigimos a la habitación subiendo las escaleras, al llegar al descanso y sin decirle nada la cargue en mis brazos y la lleve hasta la habitación, ya dentro de ella seguimos con lo que dejamos pendiente, la tome fuertemente entre mis brazos y la comencé a besar bajado mis manos hasta su cintura para después agarrar sus nalgas, notando que ahora si estábamos solos alce un poco su falda y baje un poco sus medias para explorar su sexo, tocando su bello y acercándome a sus labios vaginales la humedad era innegable estaba súper caliente y su vagina estaba súper mojada, así que empecé a abrirle un poco sus labios y recorrerlos al mismo tiempo con mis dedos esto provocó que le sacará varios quejidos de placer
- Mmmmm si papi así que ricos están tus dedos.
– Te gustan mis dedos mi amor
- Si me encantan, mmmmm está delicioso!
– ¿Que esta delicioso?
- Tus dedos en mi puchita.
– Estás bien rica Maria nunca pensé que te fuera a tener así
- Yo si mi vida la verdad ya te me habías antojado pero no sabía si pasaría o no
La tome un poco más abajo de su trasero y la cargue, ella me abrazaba con sus piernas y brazos mientras la besaba apasionadamente, la lleve hasta la cama y la coloque suavemente sobre ella, seguí recorriendo su cuerpo con mis manos y boca y le besaba por encima de su blusa los pezones, hasta que decidí subírsela para tocarlas libremente, recorría con mi lengua desde su abdomen hasta llegar a su cuello, ella me tomo mi cabeza con ambas manos dirigiéndolas hacia sus tetas, su pezón estaba muy erecto así que me dirigí a mamárselos; al momento de empezar a hacerlo gimió nuevamente.
- Mmmmmm mmmmm mmmmmm
– Te gusta mami, te gusta que te mame tus tetas.
- Si, me fascina sigue así
Le seguí recorriendo el cuerpo con mi lengua viendo como arqueaba su espalda de placer y veía como al momento de agarrarle el trasero se hacía de lado para que tuviera la libertad de agarrárselo como yo quisiera.
– ¿Quieres conocer a mi amigo?
- Si
Se puso de rodillas y me bajo el pantalón dejando salir a mi verga enfrente de su cara, la tomo magistralmente y se la metió a la boca, vaya mamadas que me estaba dando y por momentos se metía toda mi verga y al momento de sacarla veía como escurría su saliva a lo largo de ella, le tome la cabeza y la dirigía hacia mi para que se la metiera toda, me gustaba ver ese hermoso rostro metiéndose todo mi falo en su boca, la levante y la recosté sobre la cama, le levante la falda y con mis manos le rompí las medias en la parte de su entrepierna lo suficiente para hacer de lado su tanguita y ver su sexo completamente húmedo.
Al ver esto no me pude contener y me dirigí a mamarle su panocha, chupe sus deliciosos juegos y la tome de las nalgas para levantar y poder mamarle su pepita más afanosamente, su culito también se estremecía y le pase también mi lengua ahora lamía ambas partes su ano y su vagina, yo estaba muy caliente y ella también, así que opté por recostarla bien y tomando mi verga la dirigí hacia su vagina y la empecé a introducir lentamente y sin miramientos mientras ella hacia gestos entre dolor y satisfacción pues era virgen todavía, la introduje muy lentamente y se la dejaba dentro por un rato, la sacaba y metía muy lentamente para que se acostumbrara a ella.
– ¿Te sigue doliendo mi amor?
- No ya no
– Lo voy a hacer un poco más fuerte ¿esta bien?
- mmmmm
Los embates empezaron a ser más fuertes y más rápidos y sus quejidos de placer eran más excitantes cada vez, no me quería ir sin antes haber probado su culito así que mientras la seguí penetrando le agarraba sus nalgas y empecé a explorar su culo con uno de mis dedos, los jugos que resbalaban de mi pene y su vagina servían para lubricar su ano el cual cada vez se dilataba un poco más.
– Mamita te quiero comer tu culito
- No papi nunca lo he hecho.
– Dámelo mamita te va a gustar, sino te gusta lo dejamos te parece
- Esta bien, pero con cuidado
Así que en esa misma posición le levante un poco más su cintura y recorrí su ano con mi verga a la vez que le daba unos golpes con la cabeza para dilatar su ano, viendo que se abría un poco coloque la cabeza de mi pene y empecé a introducirlo lentamente
- ¡No, me esta doliendo sácala!
– Espera un momento si te sigo doliendo te la saco va
- Es que me esta doliendo
Sigue introduciéndola sin hacerle mucho caso
– ¿Te sigue doliendo mamita?
- Un poco
Le introduje totalmente mi verga y la deje adentro un rato y ella movía su delicioso trasero, así que empecé el tratamiento que le hice a su vagina empecé a meterla y sacarla lentamente hasta que sentí que se afianzo su culito y ya no rechazaba mi falo, ahora los quejidos eran más placenteros por parte de ella.
- Mmmmm papi así más rápido esta exquisita tu verga.
– ¿Te gusta mi vida?
- Si papi cogéme más duro
Pues no me hubiera dicho eso, las embestidas fueron realizadas a mi placer sin contemplaciones, hasta que la empine y seguí cogiéndome su culito y le penetraba también su panocha alternando entre ambas.
Si de pie se veía deliciosa al empinarla dejo ver su hermoso trasero bastante grande y su panochita y culitos rozados por mi verga, la tome fuerte de su cadera y las metidas fueron fuertes, hasta que sentía que me venía dentro de ella y ya que en esa ocasión no use condón opte por seguir cogiéndomela por su culo hasta venirme dentro de ella.
- Si papi así, siento que crece tu verga dentro de mi, así
Termine de eyacular y al momento de sacarle mi verga empezó a salirle el semen que había depositado en su culo.
Terminamos esa cogida pero no terminamos con la noche, así que nos recostamos un rato para descansar mientras la tomaba en mis brazos para sentirla cerca.
Opinion de Jvan24

Julio 23, 2008 en 3:12 pm
HERMOSO RELATO, EROTICO Y ROMANTICO